Crisis del calzado: cierran 150 fábricas

Resumen

El presidente de la Cámara de la Industria del Calzado, Horacio Moschetto, advirtió que la actividad atraviesa una situación crítica. Durante una participación en Ronda de Economistas, señaló que en los últimos dos años cerraron más de 150 fábricas y se perdieron cerca de 10.000 puestos de trabajo. El dirigente vinculó el deterioro con la caída del consumo y el aumento de las importaciones.

Impacto para las PyMEs

La advertencia expone la magnitud de la crisis que enfrenta una cadena productiva integrada por fabricantes, talleres, proveedores de insumos, distribuidores y comercios especializados. Para las pequeñas y medianas empresas del sector, el cierre de establecimientos y la reducción del empleo representan una disminución de la actividad industrial y comercial, además de una menor demanda para los proveedores vinculados.

Según Moschetto, la combinación de menor consumo interno y un incremento de las importaciones está presionando sobre la producción local. En ese escenario, las empresas argentinas deben operar con un mercado más reducido y enfrentar una competencia externa que modifica las condiciones habituales de comercialización.

La situación también puede afectar las decisiones de inversión y planificación de las PyMEs. Cuando la demanda se retrae, resulta más difícil sostener niveles de producción, conservar puestos de trabajo y comprometer recursos para ampliar la capacidad instalada. El dato de más de 150 fábricas cerradas durante los últimos dos años refleja un proceso de fuerte contracción en el sector.

La pérdida de cerca de 10.000 empleos agrega una dimensión laboral a la problemática productiva. Para las empresas que continúan activas, el desafío consiste en preservar la operación y administrar sus recursos en un contexto que, de acuerdo con la descripción del titular de la cámara, es “muy comprometido”.

Qué hacer ahora

Ante un escenario de consumo debilitado y mayor presencia de productos importados, las PyMEs del rubro pueden concentrarse en revisar sus decisiones operativas y financieras con información actualizada. El primer paso consiste en conocer con precisión los costos, los márgenes y el nivel de ventas necesario para sostener cada línea de productos.

También resulta conveniente evaluar el comportamiento de la demanda antes de asumir compromisos de producción o incorporar nuevos gastos. Una planificación más ajustada puede ayudar a ordenar compras, inventarios y necesidades de capital de trabajo, sin desconocer las restricciones que impone la coyuntura.

Las empresas pueden analizar, además, qué segmentos de clientes atienden y cuáles son sus principales diferenciales. La revisión de la propuesta comercial, la calidad, el diseño, la cercanía con el cliente y la capacidad de respuesta puede aportar elementos para competir en un mercado más exigente, siempre a partir de las capacidades reales de cada negocio.

En paralelo, es importante mantener una lectura permanente de las decisiones que impacten sobre la actividad, especialmente en materia de importaciones, consumo y empleo. El intercambio con cámaras empresarias y otros actores de la cadena puede facilitar el acceso a información sectorial y permitir anticipar cambios relevantes.

Consejo RadarPyME

La declaración de Horacio Moschetto funciona como una señal de alerta para toda la cadena del calzado. Las cifras comunicadas —más de 150 fábricas cerradas y cerca de 10.000 empleos perdidos en dos años— muestran que el problema excede a una empresa individual y compromete al entramado productivo.

Para las PyMEs que siguen en actividad, la prioridad debe ser sostener una gestión prudente, medir con frecuencia la evolución de las ventas y evitar decisiones basadas únicamente en expectativas. Ordenar la información financiera, revisar costos y definir escenarios posibles permite responder con mayor rapidez ante nuevos cambios en la demanda o en la competencia.

La situación descripta por la Cámara de la Industria del Calzado requiere atención empresarial y seguimiento constante. En un contexto de consumo en retroceso e importaciones en aumento, la capacidad de adaptación y la calidad de la información serán herramientas centrales para preservar la continuidad de los negocios.


Fuente: Perfil

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