Sticco señaló el peso del costo argentino

Resumen ejecutivo

El economista y periodista Daniel Sticco sostuvo que las dificultades de las empresas no se explican principalmente por el tipo de cambio, sino por el denominado costo argentino. En ese marco, destacó que la continuidad de la desinflación representa una señal favorable para la planificación empresarial, aunque advirtió que las compañías deben considerar el conjunto de factores que impactan sobre su funcionamiento.

Impacto para las PyMEs

La definición de Sticco coloca el foco en una preocupación habitual para las empresas argentinas: la distancia entre las variables financieras más visibles y los costos que efectivamente condicionan la operación cotidiana. Según su análisis, el tipo de cambio no sería el único elemento determinante para explicar los problemas que enfrentan las compañías. La atención debe dirigirse también a lo que se conoce como costo argentino.

Para las PyMEs, esta perspectiva resulta relevante porque permite ampliar el diagnóstico. Una modificación del tipo de cambio puede tener efectos sobre precios, insumos y decisiones comerciales, pero la competitividad empresarial también depende de la estructura general de costos. Por eso, reducir el análisis a una sola variable puede dificultar la evaluación de márgenes, inversiones y necesidades de financiamiento.

El planteo también se vincula con la planificación. Sticco indicó que, en la medida en que continúe la desinflación, esa evolución constituye una buena noticia para las empresas. Un escenario de menor inflación puede facilitar la elaboración de presupuestos y la comparación entre ingresos y egresos, aunque la fuente no detalló medidas específicas ni cuantificó el impacto sobre sectores particulares.

Para una empresa pequeña o mediana, contar con mayor previsibilidad puede ser importante al momento de definir precios, negociar con proveedores o proyectar ventas. Sin embargo, la mejora de una variable macroeconómica no elimina por sí sola las dificultades operativas. La lectura sugerida por el economista es que la planificación debe contemplar tanto la evolución de los precios como las condiciones estructurales que forman el costo de producir y comercializar.

Qué hacer ahora

En este contexto, las PyMEs pueden revisar sus mecanismos internos de planificación sin limitarse a seguir la cotización del dólar. El análisis debería incluir la evolución de los costos que inciden directamente en cada actividad y su relación con los precios de venta. También resulta conveniente observar cómo se modifican los márgenes cuando cambian los valores de los insumos o las condiciones comerciales.

La continuidad de la desinflación, mencionada por Sticco como una señal positiva, puede aprovecharse para ordenar presupuestos y actualizar proyecciones con mayor frecuencia. Esto no implica asumir que el escenario está resuelto, sino utilizar una eventual mayor estabilidad para comparar escenarios y detectar desvíos con anticipación.

Una agenda de gestión orientada a la previsibilidad puede concentrarse en tres prioridades: medir el costo real de la operación, separar los efectos cambiarios de otros componentes del gasto y revisar periódicamente la rentabilidad de cada producto o servicio. Estas prácticas ayudan a que las decisiones se apoyen en información propia y no únicamente en percepciones generales del mercado.

Consejo RadarPyME

La principal enseñanza del análisis es que el tipo de cambio no debería convertirse en el único indicador de la salud empresarial. Para las PyMEs, identificar el peso concreto del costo argentino exige ordenar la información interna y comprender qué factores explican la evolución de los gastos. Esa tarea permite distinguir entre problemas transitorios y dificultades estructurales.

En paralelo, la desinflación puede abrir una oportunidad para mejorar la planificación, siempre que se traduzca en presupuestos realistas y controles frecuentes. La recomendación es trabajar con escenarios, revisar costos y márgenes de manera regular y evitar decisiones basadas exclusivamente en una variable. En la visión planteada por Sticco, una mayor estabilidad ayuda, pero la competitividad requiere atender el conjunto de costos que enfrenta cada empresa.


Fuente: Perfil

Nota original:
Ver noticia original