Resumen
El economista Camilo Tiscornia sostuvo que una eventual dolarización podría funcionar en el corto plazo al eliminar el riesgo cambiario, aunque advirtió que la rigidez del esquema podría generar dificultades con el paso del tiempo. Por ese motivo, consideró conveniente conservar el peso como alternativa monetaria y señaló que la incertidumbre política constituye actualmente uno de los principales obstáculos para el crecimiento.
Impacto para las PyMEs
El planteo de Tiscornia instala un debate relevante para las pequeñas y medianas empresas: cómo reducir la incertidumbre cambiaria sin adoptar un esquema que limite la capacidad de respuesta de la economía ante escenarios complejos. Para compañías que compran insumos, fijan precios, venden a crédito o necesitan planificar inversiones, la volatilidad del tipo de cambio representa una dificultad concreta para calcular costos y márgenes.
Según el análisis difundido por Perfil, la dolarización tendría como principal ventaja la eliminación del riesgo cambiario. En términos empresariales, eso podría facilitar la comparación de precios, la elaboración de presupuestos y la evaluación de compromisos expresados en moneda extranjera. También permitiría contar con una referencia monetaria más estable para determinadas operaciones, especialmente en actividades vinculadas con el comercio exterior.
Sin embargo, el economista puso el foco en una posible limitación de largo plazo: la rigidez de un sistema dolarizado. Para las PyMEs, la advertencia es significativa porque las empresas dependen de un entorno que pueda adaptarse a cambios en la actividad, la demanda y las condiciones financieras. Un régimen con menor margen de maniobra podría dificultar la respuesta ante situaciones que requieran ajustes económicos, según la evaluación planteada por Tiscornia.
La propuesta de conservar el peso no implica, en el análisis difundido, desconocer los problemas asociados a la moneda local. El argumento apunta a mantener una herramienta que podría resultar necesaria si el contexto económico exige respuestas diferentes a las que permite una economía completamente dolarizada. La discusión, por lo tanto, no se limita a elegir una moneda, sino que también involucra el grado de flexibilidad que debería tener la política económica.
Qué hacer ahora
Mientras continúa el debate sobre el régimen monetario, las PyMEs deberían concentrarse en fortalecer la calidad de sus decisiones financieras y operativas. La incertidumbre no desaparece únicamente por la elección de una moneda, por lo que resulta necesario trabajar con supuestos claros y revisar periódicamente los escenarios utilizados para planificar.
En ese marco, puede ser conveniente:
Revisar los costos: identificar qué parte de la estructura depende directa o indirectamente de la evolución cambiaria y actualizar los presupuestos cuando cambien las condiciones del mercado.
Separar monedas y plazos: distinguir los ingresos y compromisos en pesos o dólares para evitar descalces que puedan afectar el capital de trabajo.
Evaluar inversiones con prudencia: analizar distintos escenarios antes de asumir obligaciones de largo plazo, sin basar toda la decisión en una única expectativa sobre el futuro monetario.
Preservar liquidez: mantener capacidad de respuesta puede ser más importante que perseguir una solución única frente a un contexto que continúa sujeto a cambios.
Consejo RadarPyME
La discusión sobre la dolarización debe ser seguida por los empresarios, pero no reemplaza la gestión cotidiana del riesgo. La postura de Tiscornia combina el reconocimiento de una ventaja inmediata —la eliminación del riesgo cambiario— con una advertencia sobre las consecuencias de una eventual falta de flexibilidad en el largo plazo.
Para las PyMEs, la prioridad es evitar decisiones irreversibles basadas en definiciones políticas todavía inciertas. Una estrategia responsable consiste en medir la exposición cambiaria, ordenar la información financiera y preparar alternativas para distintos escenarios. La incertidumbre política, identificada por el economista como un obstáculo para el crecimiento, también exige cautela al momento de contratar, invertir o ampliar la capacidad productiva.
El debate monetario seguirá abierto y tendrá efectos sobre empresas de todos los tamaños. Hasta que exista mayor claridad, contar con información actualizada, revisar los supuestos del negocio y conservar margen de maniobra serán herramientas centrales para atravesar cualquier cambio económico.
Fuente: Perfil
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